domingo, 28 de noviembre de 2010

Depósito de pensamientos

Queridos lulilectores...

No sabía qué título poner a esta entrada. Puede que algunos hayáis pensado que estoy muerta, o que me he ido sin despedirme... No, todavía no. Sigo siendo Luli.

Pero Luli ha cambiado un poco. Si soy sincera, hace como tres o cuatro semanas que no entro a este enlace. La razón la sabéis de sobra: falta de tiempo. Pero no es solo eso, porque antes, hace años, también tenía falta de tiempo y, aun así, siempre conseguía un huequito para mi pequeño blog anónimo, que era un poco como mi bebé.

Pero estos últimos meses, desde el verano... he estado (a parte de tremendmente atareada -como todos los demás, supongo-) bloguísticamente hastiada. Creo que ya lo he comentado alguna vez, que llevo otros blogs en la universidad. Concretamente, dos. Y me obligan a escribir entradas semanales (naturalmente, no tienen nada que ver con el tipo de blog que es Trotes y botes), pero es que, desde entonces, mi disposición a los blogs ha cambiado un poco.

Yo empecé con esto de los blogs a los 16 años (y y a tengo 20, madre mía, si me habéis visto crecer), y era algo que hacía totalmente por entretenimiento, no por obligación. Sin embargo, ahora, debo actualizar blogs día sí y día también, y como que me he hartado tanto que este se ha visto desplazado, porque forma parte de mi tiempo libre (el cual también se ha reducido considerablemente).

Además, he notado que estoy en una nueva etapa, atravesando una fase diferente de la vida de la que, hasta el momento, no he podido haceros partícipes a causa de todo esto. Entonces, no es que haya dejado de escribir para siempre, pero por primera vez siento que necesito un respiro. Por eso, pido paciencia, porque creo que mi instinto narrador me impedirá abandonar el blogueo, pero, por el momento, no me resulta viable.

No es que se me hayan acabado tampoco las anécdotas, las batallitas, los pensamientos o las ocurrencias (si es que alguna vez las tuve, tampoco me voy a poner ahora presuntuosa). Simplemente, es que no veo el momento de sentarme delante del ordenador como cuando iba al instituto. Mis actividades han cambiado. Ni siquiera escribo (mis novelas y mis historias, digo).

Ahora, el tiempo que no paso haciendo cosas de la facultad, lo paso de distintas maneras. He estado saliendo más. Vivo por primera vez en una ciudad, y hag0 más vida fuera de casa. Cuando llego a mi piso por las noches (porque encima mis clases son por la tarde), estoy reventada, y solo me apetece cenar, charlar un rato con mi compañero de piso y dormir. Tampoco leo como antes.

Me enfrento a nuevas experiencias que me quitan tiempo, y es que ni siquiera encuentro el momento de pararme a pensarlo. Puede interpretarse incluso como algo positivo, no lo sé.

Sin embargo, hay días en los que, como hoy, creo imprescindible abrir la pestaña de "andanzasdeluma.blogpot.com" para soltar una pequeña parte de todo lo que llevo dentro de mi cabeza. Como cuando tenía 16 años y necesitaba ser escuchada por alguien, aunque ese alguien solo fuera el reflejo de mis pensamientos expresados en un espacio virtual. Hoy me he sentido un poco Luli. Una Luli cambiada, pero Luli en su esencia.

Es curioso, porque me vienen imágenes de mí misma hace varios años ansiosa por publicar en el blog las últimas andanzas vividas, los últimos trotes de mi vida. A veces redactaba la entrada mucho antes de publicarla, o las frases se me presentaban ya construidas en la cabeza con antelación. Ahora siento que "debo" publicar alguna entrada de vez en cuando para que esto no muera, pero es como regar sobre un árbol marchito ya. Por eso quiero evitar esa sensación de "escribir por actualizar". Quiero esperar a que pase esta etapa de tanto blog (a lo mejor en el siguiente cuatrimestre, cuando me cambien las asignaturas, recupero algo de ganas), y ya seguir intentándolo con energías renovadas.

Esto es como un respiro, una pausa en el camino. Solo temporal, un pequeño hasta luego.

No es un adiós. Supongo que volveré algún día; igual es mañana, que dentro de una semana o ya para desearos una Feliz Navidad. No me lo tengáis en cuenta. Igual algún día cambio de nick y cierro este blog para dar fin a mi etapa adolescente. Pero entonces supongo que abriré uno nuevo. Siempre tendré esa venita lulística.

Puede que ya no me queden lectores, como al principio de empezar esta aventura. No importa. Este blog seguirá siendo un depósito de pensamientos. De mis pensamientos. Mi pensadero particular (en honor al reciente estreno de la última película de Harry Potter).

Hasta entonces,

*Luli* (besazzos) =)

domingo, 24 de octubre de 2010

¿Luli cocinitas?



Queridos lulilectores...


No sé si alguna vez he comentado que detesto la cocina y cocinar. Bien, pues parece ser que eso está cambiando o que, por lo menos, no me queda más remedio que cocinar para sobrevivir en el nuevo piso de Valencia. Todavía no os he hablado mucho sobre eso porque aún no me han puesto Internet allí y no puedo comunicarme con el exterior, y cuando vengo a Tavernes (como ahora, en fin de semana) aprovecho Internet al máximo para mis deberes, que son todos a través de la red.


En fin, pero lo que realmente venía a contaros es que hoy he hecho mi primera comida para toda la familia, un arroz que suelo preparar con verduras y carne picada; lo que pasa es que me ha salido más pastoso porque de normal tengo la medida para una persona, y para cuatro es más complicado. Yo lo he encontrado algo insípido, pero mi familia ha insistido en que estaba bueno; yo creo que para darme ánimos, lo cual tampoco está del todo mal.


La última vez que lo hice (en Valencia) mis compañeros de piso se quedaron boquiabiertos, mirando mi plato con envidia y metiendo la cuchara a traición, para probarlo. Repito, no es que mi arroz sea una maravilla, o algo del otro mundo, pero... no me sale del todo mal.


Para alguien que siempre ha odiado la cocina es un comienzo, ¿no?


¡Seguiré informando!


Besazzos!


*Luli*

sábado, 2 de octubre de 2010

Nueva etapa




Queridos lulilectores...


Hay algo que me ha sucedido recientemente y que todavía no os he contado, por falta de tiempo. Estoy compartiendo piso con dos estudiantes más en Valencia, por primera vez desde que estoy en la universidad. He pasado allí mi primera semana, y no ha estado del todo mal, es una nueva experiencia.


Iré informando sobre la marcha, que no os quepa duda.


Besazzos,


*Luli*

domingo, 26 de septiembre de 2010

MANDA HUEVOS!!!!!




Queridos lulilectores...


MANDA HUEVOS lo que me ha pasado. Pfffffffffffffffffffffffffff


No es que yo sea gafe, es que yo soy LA gafe. La gafe de los gafes. Vivo en Gafelandia. Peor: en Gafelulilandia. ¡Qué digo! Soy la reina de Gafelulilandia. ARRRGHH!!!


¿A qué viene tanto revuelo? Os lo cuento:


Toda historia de terror tiene un final. Y, como la misma palabra indica, el final tiene poco de divertido: suelen ser terroríficos. Por una vez, mi historia particular de terror no se sale de lo normal y se ajusta a la norma: es un final PARA NO DORMIR.


¿Y qué historia es? Pues a los lulilectores habituales de mi blog no os será desconocida, pero a los que son nuevos, o estén interesados o, simplemente, a los que necesiten recordar de qué hablo, aquí está la PRIMERA PARTE de este cuento horripilante, y aquí la SEGUNDA PARTE, para refrescaros la memoria.


Resumo: se trata de la historia de la agenda perdida de hace dos Navidades, allá por el 2008, cuando Luli era buena persona y bastante inocentona, dicho sea de paso. Un día tonto Luli decidió que perder la agenda de la Universidad en una aula sería de lo más divertido, así que se la dejó abandonada debajo de un banco y, de no haber sido por un simpático sujeto que decidió devolvérsela y comunicárselo por email, Luli ni se habría enterado.


Luli, entonces, henchida de gratitud y de bastante tontería, le mandó al susodicho una ñoña tarjeta de felicitación navideña como muestra de gratitud, por el susto que se había llevado al darse cuenta de que, efectivamente, se había quedado sin agenda, y Luli se quedó tan pancha, toda satisfecha de la buena acción.


Pero la historia no acabó ahí, como supondréis, porque nada más y nada menos que CINCO meses después, Luli descubrió, con gran horror, que el sujeto amable no había sido un cívico alumno cualquiera, o el conserje en su defecto, sino que se trataba de UN PROFESOR al que Luli, toda INGENUA, había mandado una TARJETA DE FELICITACIÓN. Repito la gravedad de la situación por si a alguien no le ha quedado del todo claro: LE MANDÉ UNA TARJETA DE FELICITACIÓN ÑOÑA A UN PROFESOR QUE NO CONOCÍA DE NADA EN NAVIDAD. SOY O NO SOY LA REPERA?


Pues biennnnnnnnnn: AHORA es cuando viene la tercera (y peor) parte del asunto, aunque supongo que os lo estaréis imaginando ya... ESTE AÑO ME HA TOCADO ESE PROFESOR EN UNA ASIGNATURA TRONCAL OBLIGATORIA, DOS AÑOS DESPUÉS DEL FATÍDICO SUCESO. AHORA NO ES UN PROFESOR CUALQUIERA, NO, AHORA ES MI PROFESOR.


¡¡¡Es que, si lo recuerda y me reconoce por el nombre, puede pensar cualquier cosa!!! Que yo soy una pre-pelota, o que a lo mejor me gustaba, o que le admiraba, o que así me aseguraba un aprobado, o... ¡¡¡vete tú a saber!!! Es que me he puesto yo sola en un compromiso, ya ves tú qué necesidad había. De verdad... no me meto en más líos porque no los hay, en serio (comprobado está: ¿que no hay lío al canto? Luli como Juan Palomo: yo me lo guiso... Y YO ME LO COMO) ¬¬


Santo Cielo. ¡¡¡¡Quieran Dios, Buda, Alá, Yavë, Ra, Zeus, Karevan, Paladine, Romeo, Julieta, Brad Pitt, Mortadelo, Filemón, Pipi Calzaslargas, Manolito Gafotas, Samsagaz, Rhianna y Lina Morgan que, POR FAVOR, no se acuerde del incidente!!!! O me acabaré de hundir en la miseria, en serio os lo digo.


¿Sabéis la sesión de VERGÜENZA que me tendría que meter entre pecho y espalda en caso de que lo recordara? Se me pondrían coloradas hasta las uñas de los pies. ¡¡¡ESO ME PASA POR SER BUENA PERSONA!!! NARICES NARIZUDAS YA CON LA BUENPERSONIDAD. SE ACABÓ.


Si eso me lo olía ya, desde el día en que vi ese cartel colgado en la puerta... tendría que haber sospechado. No supe verlo. Pero lo tengo muy claro, si me dice algo (RECEMOS para que no se acuerde, o para que si se acuerda, no me diga nada) me pienso hacer la loca, en serio. Como si la que no se acordara (cuando en realidad lo único que quiero es olvidarlo) fuera yo.


En cuanto al profesor en sí, jopé, es que encima es joven y simpático. Guapo no, porque guapo no es (es calvo, además), pero es muy divertido, bastante interesante y de los más jóvenes que he tenido (solo 34 años). Aunque creo que es gay, lo cual me tranquiliza un poco. Pero con lo rematadamente gafe que soy (porque lo soy) tendré que estar alerta, porque fijo que esto no se acaba aquí, seguro que aún queda algún episodio para epílogo o algo por el estilo.


En fin... que no puede ser conmigo, y que MANDA HUEVOS lo que me gusta complicarme mi, ya de por sí excéntrica, vida.


Besazzos... y que ojalá nunca os metáis en tonterías de esta guisa, no os lo deseo a nadie. xD


*Luli*

lunes, 13 de septiembre de 2010

Un descubrimiento interesante

Queridos lulilectores...
El sábado me di cuenta de una cosa que no deja de parecerme inusual: se me da mejor (o encuentro más cómodo) bailar con tacones que bailar con Converse. Qué cosas, ¿no?
Besazzos,
*Luli*