Mostrando entradas con la etiqueta Bella Filosofía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bella Filosofía. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de septiembre de 2010

Un descubrimiento interesante

Queridos lulilectores...
El sábado me di cuenta de una cosa que no deja de parecerme inusual: se me da mejor (o encuentro más cómodo) bailar con tacones que bailar con Converse. Qué cosas, ¿no?
Besazzos,
*Luli*

martes, 20 de julio de 2010

Paraíso es...



Poder levantarte a las ocho de la mañana, asomarte por la ventana de tu casa y tener el mar a tus pies, abarcando todos los horizontes hasta que se pierde la vista, bajo la anaranjada luz de un sol que todavía no abrasa, y a la vez escuchar el suave rumor de las olas que se rizan con la brisa.



Eso es paraíso. Al menos, lo ha sido hoy para mí.




Besazzos,



*Luli*

domingo, 25 de abril de 2010

Nunca más escribiré en amarillo



Queridos lulilectores...


¿Para cuántas cosas se puede utilizar un calcetín (o dos) a parte de para ponérnoslos en los pies?


Es una pregunta que me ha surgido hoy de repente, y no paro de darle vueltas.


Ya os comentaré mis soluciones si alguna vez las encuentro.



Besazzos,


*Luli*

lunes, 30 de noviembre de 2009

Si fuerra russa



Querridos lulilectorres...


Zi fuerra russa, este blog hubierra szido diferrente desde el prrimerr día, porrque mi aszento russo me hubierra delatado y en szeguida hubiérrais adivinado que, en realidad, yo no podía serr Luli Manuli, sino una russa impostorra que se hubierra hecho paszar por Luli, es decirr, por mí, con lo que, en realidad, Luli no hubierra szido una invenssion mía, sino de la russa que se haría pasar porr mí (o porr Luli), aszí que, en rrealidad, ni Luli ni este blog hubierran existido tal y como lo han hecho, con lo que vuestrras vidas como lulilectorres hubierran sido completamente diferrentes.


Esperro que me hayáis entendido.


(P.D. : no tengo nada contra los russos).


Besazzos,


*Luli*


(preparo una bonita entrada, cuando tenga un hueco la subiré).

sábado, 17 de octubre de 2009

Un cuento



El perro está cansado. Tiene ojeras, está harto de buscar comida por la calle. El hambre le corroe las entrañas...


Detecta un movimiento por el rabillo del ojo. Se vuelve con brusquedad y olfatea el ambiente. Agita el rabo y se acerca lentamente... Gruñe y gime, ¡grr-guau!


¡Es un conejito chino! El perro gira sobre sí mismo con alegría. Los conejitos chinos son tan redonditos y esponjosos...


Las arrugas le marcan el hocico, sus bigotes se estremecen. Pega un gran salto y... ¡¿qué sentido tiene contar el final?! ¡Narices, me voy a dormir que es muy tarde!


A Ruch.



*Luli*

jueves, 27 de agosto de 2009

Me gustaría ser...


Un poco más bohemia.


Parece que se toman la vida con más calma.


Po otro lado... creo que en mi pueblo no es posible la existencia de dichos individuos. Se les daría caza hasta su extinción.


Una lástima.


Besazzos,


*Luli*

jueves, 26 de marzo de 2009

Una cita



Nunca debemos avergonzarnos de nuestras lágrimas, porque son la lluvia que limpia el polvo cegador de la tierra a que a veces cubre y mancilla nuestro endurecido corazón.



Charles Dickens, Grandes Esperanzas.

jueves, 19 de marzo de 2009

Heaven must miss an angel...



Queridos lulilectores...


He tenido una semana muy ajetreada. Han sido fallas. En general, me lo he pasado estupendamente.


Quiero dar las gracias desde aquí a unos ojos de color azul cristalino que me han devuelto la sonrisa en más de una ocasión. No es la primera vez que veo esos ojos, tampoco la segunda, ni siquiera la tercera.


Ya van casi tres años desde la primera vez que nuestras miradas se cruzaron en silencio. Gracias por saber que existo, y gracias por hacérmelo saber. Es todo cuanto necesito.


Besazzos,


*Luli*
P.D.: por cierto, esta es la entrada nº 100 =)

martes, 24 de febrero de 2009

A mi gran amiga



Esta entrada está dedicada a mi gran amiga.


La que siempre me anima cuando estoy deprimida.


La que me endulza los momentos más amargos.


La que pinta una sonrisa en la cara cuando no hay más que lágrimas.


La que nunca me ha fallado.


La que me acompaña a todas partes sin quejarse, sin importarle, sin molestarle.


La que se encuentra a mi disposición cuando más la necesito.


A ti, Nocilla, muchas gracias por todos los momentos que hemos pasado juntas.


Qué sería de mi vida sin tu existencia.




Besazzos,


*Luli*

miércoles, 11 de febrero de 2009

Grandes preguntas sin respuesta




¿Por qué me han salido de repente tantos granos en la espalda?




¿Por qué el tren se para siempre horas y horas en Cullera?




¿Por qué el mosquito gigante de mi habitación no me deja dormir ninguna noche?



¿Por qué soy tan poco fotogénica?



¿Por qué no me queda ningún cacao de labios decente?



¿Cuándo pienso empezar a hacer deporte?



¿Y cuándo a hacerme el pelo?



¿Quién me mandaría cogerme La Empresa Comunicativa?



¿Por qué está Sujeto H hasta en la sopa?



¿Y por qué no me lo puedo sacar de la cabeza?



Grandes preguntas sin respuesta.



Pues vaya una mierda.



Besazzos,



*Luli*




domingo, 2 de noviembre de 2008

Un viaje



Me apetece hacer un viaje.


Al Caribe.


A Grecia.


A Italia.


A París.


A Formentera.


A Dinamarca o Suecia o Finlandia, o cualquier lugar del norte. Me parecen sitios tranquilos, apartados del mundo, ecologistas y bonitos.


A Lisboa.


A Berlín.


A Nueva Zelanda.


Estaría en cualquier lugar del mundo... antes que en este. ¡¡¡Un lugar sin preocupaciones ni problemas, leñe!!! En serio, levantad la mano... ¿quién es plenamente feliz, al 100%, y puede presumir de no tener ningún tormento -por ínfimo que sea- en el alma? ¿Quién? ¿Y por qué yo no puedo?


Londres también me fascina.


Y Granada.


Y Japón.



Besazzos,



*Luli*


P.D.: Apesto a tabaco.

martes, 26 de agosto de 2008

Añade un poco de magia a tu vida



Me encantan las tardes de verano.

Hacia eso de las ocho de la tarde, cuando el sol se va escondiendo y la brisa desplaza poco a poco el calor, lo encuentro casi mágico. Y eso que yo soy más de invierno.

Este verano (y el pasado también) no he podido apenas disfrutar ninguna porque siempre estoy trabajando a esas horas, pero hoy he hecho una excepción.
A las ocho y media he salido de la tienda y me he ido a visitar a mis abuelos, porque me pillaba de paso para casa. El apartamento que tienen mis abuelos en la playa es un remanso de paz, un bálsamo de tranquilidad en mi ajetreada vida. La terraza está situada en un segundo piso y da a una calle concurrida, y sentarme allí con mis abuelos, charlando de la vida, mirando la gente pasar, es absolutamente relajante.

En primer lugar, el apartamento es silencioso, lo que contribuye al reposo, y mis abuelos se encontraban sentados en la terracita, tomando la fresca, como a la antigua usanza. A esas horas las temperaturas ya no son soporíferas y yo, que no paro ningún día, me he unido a ellos encantada de la vida.

Es alucinante, en esos momentos me siento como en una cápsula de cristal aislada del mundo, por la cual el tiempo no pasa pero, a la vez, puedes contemplar cómo la vida sigue su curso sin ti. Yo estaba ahí tan tranquila, con el aire dándome plácidamente en la cara, viendo pasar a los coches, las motos, la gente, personas asomándose por ventanas, balcones y terrazas, todo eso sin que yo moviera un solo dedo.

Curioso, porque siempre estoy renegando de mi pueblo y de la gente de mi pueblo, de lo cotillas y descarados que son todos, pues ahí estaba, disfrutando mientras miraba la actividad a través de la barandilla a la vez que me movía suavemente en el balancín. Veía a la gente andar, algunos se saludaban, chicas jóvenes presumiendo de piernas, hombres cabizbajos sumidos en sus pensamientos, mujeres chillonas que venían de pasear o hacer la compra, niños con sus perros, parejas, familias, motos, coches de colores, bicicletas… Recuerdo que de pequeña siempre contaba las motos que pasaban y me gustaba imaginarme la vida de las personas cuando las veía andar por debajo de la terraza.

Para mí, haber ido hoy a visitar a mis abuelos ha sido como encontrar un oasis en pleno desierto, porque os diré una cosa: no es lo mismo estar sentada en la terraza de mis abuelos a las cinco de la tarde, que te da algo con la solana y no hay nadie por las calles, que en el ocaso, cuando la playa rebosa actividad.

Desde mi terraza sólo se ve el mar: kilómetros y kilómetros de mar, y las playas de Cullera y Xeraco. Admito que la vista desde un octavo es bastante más espectacular, pero el hecho de ver sólo arena y agua es a veces aburrida: sólo es interesante por las mañanas, cuando ves a toda la gente en la playa.

Eso sí, si te asomas a mi ventana por las noches te encuentras con un auténtico cuadro: la luna brillando en lo alto, reflejada en el agua negra y tranquila, y rodeada de centenares de miles de estrellas.

A veces, cuando por las noches no puedo dormir, me levanto en mitad del silencio de mi casa y me acerco a la ventana para ver las estrellas: me las pido todas para mí y mientras las contemplo, acompañada del rumor del mar, se me olvidan todos los problemas.

Qué lejanas, las estrellas, qué distantes y a la vez tan frías, brillantes como un diamante de hielo. Me inspiran mucho, siempre me distraen y me vienen historias a la mente, historias fantásticas con las que muchas veces sueño pero nunca le cuento a nadie.

Y deseo convertirme en la protagonista de mis historias, alejada del mundo real, reducirme a una llama danzarina bajo la sombra de la luna…



*Luli*

jueves, 21 de agosto de 2008

Breves pensamientos


Mi vida es aburrida.


Siempre estoy despotricando.


Soy una inconformista nata.


¿Pero por quéeeee? T.T



Caca.


Culo.


Pedo.


Pipi.



*Luli*