Tristemente, he de anunciar algo. TROTES Y BOTES DE UNA CHICA SINGULAR se acaba. Esto significa que... me marcho.
(Os doy unos segundos para que releáis las primeras frases para asumirlo). Respirad hondo... ¿seguimos?
Bien... en realidad, no sé cómo explicarlo. No ha pasado nada raro: sigo estando anímicamente bien, vuelvo a tener un poco de tiempo libre, nadie me ha descubierto (como la última vez), no se han ido mis ganas de escribir. Entonces... ¿qué narices estás diciendo, Luli? ¿Te vas? ¿Por qué? ¿A dónde?
Pf.. muchas preguntas y pocas respuestas. Solo puedo decir una cosa: intuición. Llega un momento en el que te das cuenta de que las cosas cambian, que deben cambiar para seguir fluyendo. Es lo que me ocurre a mí en estos momentos. No sé explicarlo, pero siento que ha llegado el momento de ponerle el punto y final a este amado blog.
Quizá porque, tal vez, este blog represente mi adolescencia, y ésta está quedando cada vez más atrás, mientras que yo sigo yendo hacia delante, poco a poco, irrefrenablemente. ¿No os habíais dado cuenta? Traté de hacer algunos cambios en la biácora: cambio de plantilla, de colores, algunas aplicaciones nuevas... Eran indicios que, en realidad, clamaban a voces que necesitaba un cambio. Pero he tardado un poco en darme cuenta de que quien necesitaba ese cambio no era mi blog, sino yo.
No os creáis que ha sido una decisión sencilla de tomar. Llevo meses dándole vueltas al asunto: ¿seguro que me quiero marchar? ¿Abandonar lo que, durante cuatro años, ha sido mi refugio? Tristemente, dolorosamente, he decidido hacerlo, aun a pesar de que dejo a mis espaldas un pequeño mundo que, con tanto esfuerzo y cariño, he conseguido gestar y criar durante bastante tiempo. Mis lulilectores, los comentarios, las entradas, las imágenes, los recuerdos... todo. Decir adiós. Hasta nunca.
Creo que se veía venir desde hace algún tiempo: desde agosto apenas he estado escribiendo, aunque querría haberlo hecho. No sé... las cosas vienen como vienen y, en situaciones de estancamiento, hay que abrirse a nuevas posibilidades, porque aferrarse a algo que ya está obsoleto no es la mejor opción: es contraria al progreso. Y de lo que se trata es de progresar, ¿no? Quizá solo necesite un cambio de aires, renovar mi inspiración, porque estos últimos meses... soy, desde luego, culpable de no haber progresado.
He abierto un nuevo blog, desde el cual seguiré retransmitiendo mis filosofías y mis cosas. Llevo algunas semanas arreglándolo, entre examen y examen. Por eso digo que, aunque se trata de un adiós, en realidad es un adiós parcial: le diré adiós al blog, pero yo, como Luli, solo digo hasta luego.
Os dejo ahora, pero volveré con una última entrada, para daros la URL por si alguna vez queréis pasaros a saludar. Espero no haberos defraudado demasiado y, sobre todo, que durante todo este tiempo no hayáis dejado de disfrutar conmigo; solo con eso, me siento realizada.
Grandes besazzos,
*Luli*
Grandes besazzos,
*Luli*


